Las vacaciones han sido momentos de paseos, de recuperar momentos con amigos de la infancia, paseos por rincones perdidos de montañas litorales del Cantábrico, caminatas matutinas a los largo del mar, familia, amistades, niños, parques.... una desconexión total de mi entorno habitual de la gran ciudad, donde todo me resulta mucho más sexual.
Dos semanas donde mis instintos animales y sexuales a penas han aflorado, yo mismo desde hace años he aprendido a renegar de esa parte mía en mi entorno familiar, de un polvo expréss que ni siquiera aqui podría comentar....
