Escribir mal el nombre de tu amo, puede ser un despiste o una falta de admiración verdadera hacia el
Amo. Ante la duda, es una oportunidad para imponer un castigo, para comprobar si lo cumple o va a intentar desafiar al amo.
La sorpresa fue inmensa: no hay mayor alegría para el ego del amo que ver su nombre repetido 20 veces. Y no sólo en un mensaje privado sino en una fotografía de una pizarra vileda de pared.

